miércoles, 29 de febrero de 2012

Mi teoría personal de la enseñanza


Una maestra de educación infantil debe motivar y estimular a sus alumnos para propiciar en ellos el interés por aprender, debe ayudarlos y orientarlos en todo momento, debe poner a disposición de sus alumnos todos los recursos  y estrategias necesarios para fomentar su desarrollo. Crear una atmosfera de confianza, de bienestar y de afecto para que sientan seguros y puedan llevar a cabo las actividades propuestas con éxito. Tiene que atender a cada niño/a de manera individual y tener una actitud positiva, con afecto, animadora y ser comprensiva. Debe permitir que el niño construya su propio conocimiento a través del descubrimiento, la experimentación e investigación, solo se le debe guiar en su aprendizaje.





Las actividades deben estar adaptadas a las necesidades de cada niño/a, deben ser flexibles, divertidas y enfocadas a los intereses de los niños/as. Tienen que fomentar la participación, colaboración e interacción de iguales. Además debemos hablarles con un lenguaje claro y preciso.



El aula debe estar organizada de manera que todos los materiales sean accesibles y visibles al niño y les permita la experimentación. En las paredes habrá carteles y pósters que haga alusión al tema que estemos trabajando en clase. Todo tiene que estar organizado y el niño/a tiene que saber dónde está cada cosa para que de manera autónoma pueda coger lo que necesite.

La familia es el primer agente socializador del niño/a y gracias a ellos podemos obtener información para después realizar nuestra labor docente con éxito. Por este motivo debemos tener con ellos unas relaciones fluidas basadas en la colaboración, confianza y participación. Es necesario el contacto con las familias ya que la educación es una tarea compartida entre ellos y los docentes y lo que se persigue es el desarrollo integral del niño/a.

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